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violeta MartinTraggio

  Yo contemplé el barro en las ventanas. El monstruo que duerme en el hueco imposible de una palabra. Cómo se desvanecieron los contornos al ritmo de los trenes y la noche. Fui testigo. No bastaron los ruegos ni las oraciones. De nada sirvieron el oro ni la sangre abierta
Andrea Brotons - Delirio3bn

  El fantasma   Podría escribir un poema sobre los lunares que surcan tu clavícula o de cómo me deshielo con el roce de tu fuego, o de tu saliva, o lo que sea eso que arde cada vez que me besas con los ojos.   Podría, tal vez, narrar
PastranaPostDesta

  Hielo Tiempo detenido 
                  de nívea calma. Constelación de cristal. Refugio de frío
                  en tu quietud. Abrigo glacial.   – Cold – /pstrnlb/ from Pastrana Lab on Vimeo. Video experimental. Un video de
Urtzi Mardaras

  Una historia de violencia nos había guiado hasta el lugar donde dialogar a escasos centímetros donde las caras se pueden escrutar. Ejercimos ideas; militancia de la política al sexo iba y venía la conversación que resultaba instrumento de cercanía y no persuasión. Vívidos recuerdos afloran en la penumbra de
vencejo3

Hay pájaros que jamás reposan, que la sola parada impediría su vuelo. Han de seguir flotando, para que su realidad no quiebre. Aguardando el verano en que sus huesos caigan en el África. Revolotean gozosos las alturas de Madrid, la ciudad amanece con su canto; y bajo él los caminantes
Desnuda

Por fin, en la intimidad siento el encanto de latir en una creación que humaniza y me desnuda, y me acaricia. Quitándome las prendas bajo una música que limpia los dramas que habitan la cotidianeidad que compartimos. Desvestida ya,     quedo frente a frente a la silla donde la
Conrad Mecheski

Suda la camisa y borra la identidad de su etiqueta, cambia el contenido de lo que crees que te define, porque la profesión va por dentro y lo que llevas dentro es como la cisterna del WC, siempre cargada de agua para arrastrar lo que otros dejan hacia un lugar
abs 1

Desafía la comodidad -dijo una vez una voz clandestina escondida debajo de mi piel-. Y le fui fiel -con excepciones-. También habló de otras miles de voces desoídas en el universo construido debajo de otra piel. Alejandro Bayona
manos, marta vega (peeandell)

Para Filoctetes A 1.09° Y la melancolía se desvaneció entre las cuerdas. Y su cordura huyó de la voz de ron ahumado hacia la que prometía desafinar. A la elocuencia le siguieron dos pies: los pies más hermosos en su asincronía- los pies más fríos- enmudecían lentamente al servicio de los