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Suda la camisa y borra la identidad de su etiqueta,
cambia el contenido de lo que crees que te define,
porque la profesión va por dentro y lo que llevas dentro
es como la cisterna del WC,
siempre cargada de agua para arrastrar lo que otros dejan
hacia un lugar desconocido mediante un llanto mudo,
tal como La Tierra desahoga sus lágrimas a golpe de tormenta.
Al final terminas tronando y obligas a los demás a resguardarse en sus casas
mientras te observan por la ventana.
Me permitiste entrar en tu interior, te indagué, quise entrar puro y limpio,
pero me equivoqué … ¿zapatillas blancas? ¿a quién se le ocurre?
De haber sabido que andaría entre tantas heces me hubiera calzado mejor.
Me estás ahogando.


Geni Simoes Mateos
Ilustración:  Conrad Mecheski

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